DECLAMACIÓN EN LA CASA MUSEO “JUAN FELIX CORTES ESPINOSA”
CON MOTIVO DEL V MEGA ENCUENTRO INTERNACIONAL DE LAS CIENCIAS, ARTES Y
LETRAS
(POEMA I)
AÑORANZA
Hace
muchos años cuando era muy joven
Vivía muy solo y con ilusiones
Esperando el día que te conociera
Pues te presentía flotando en el aire
Y esperaba el día en el que tú nacieras.
Pasaron los años y en sueños te vi
Y tus bucles rojos tuve en mis manos
Pero al despertar me parecieron vanos
Esos sentimientos que sentí por ti
Pasaron los años y te conocí
Una bella niña joven para mí
Pero en mis sueños estabas presente
Y que te amaba estaba consciente
En tu cara bella de ángel del cielo
Vi que me amabas como yo a ti
Y desde entonces fue mi gran anhelo
Tener tus caricias solo para mí.
Era un amor puro casto y verdadero
Y tú me juraste que era el primero
De una virgen pura a un pecador
Que te ofreciera ser tú amador
No existió un cura ni pastor que uniera
Ese gran amor que yo te ofreciera
Y fuimos felices con cinco angelitos
Que eran como ella buenos y bonitos
Toda su ternura ella me entregó
Y yo le rendía mi tierna pasión
Y posiblemente por esa razón
Un día de tantos su alma partió
La busque en el aire y en mi pensamiento
Y llore a solas con gran sentimiento
Recapacitando luego concluí
Que donde se atuviera espera por mí
Ha pasado el tiempo y envejecí
Y añoro el día que te conocí
Y cuando recuerdo ese bello amor
No quiero la vida tan solo morir
Restañando la herida de mi corazón
Añoro tus besos y tu grato calor
Y no sé hasta cuando podré soportar
Esta horrible pena y cruel soledad
(POEMA
II)
R E M O L I N O S
De vientos
encontrados me vi pronto rodeado
que luego me
envolvieron en nubes de pasión
por cruentos
remolinos me vi arrebatado
llevado y
zarandeado sin conmiseración
Deje a mi madre
amada llorando mi partida
y quizá otra
mujer, que con desesperación
esperanzada
hallara la vida prometida
y que los ciegos
hados me tengan compasión
Con grandes
ilusiones partí a tierras extrañas
seguido muy de
cerca por mi pasado cruel
bajando a las
montañas desde las altas sierras
En busca de un
ansiado y riquísimo vergel
Rompiendo poco a
poco los lazos que me unían
a ese lugar santo
las tierras de Pataz
que el único
defecto que para mí tenían
ser de otros
propiedades y eso era lo veraz.
Dolores y sudores
heridas más de mil
cubrieron este
cuerpo y mi alma juvenil
pero mi temple
fiero, firme y tenaz
respondió como el
acero sin doblegar jamás
Cruce ríos
bravíos y montes gigantescos
mi sable y mi
hacha de ellos dieron cuenta
y a golpe de
mandoble logre abrirme paso
sin demostrar
flaqueza si férrea voluntad
Al fin hoye
poblados y amigos nuevos hice
algunos camaradas
y otros ruines traidores,
por eso a los
primeros llame mis camaradas
Y con mucho
disimulo de los otros aparté
Lleve ganado fino
desde las altas sierras
mulares, equinos
y hombres de trabajo
y paras
alentarlos con ellos codo a codo
hachamos
desyerbamos y masato deglutí
Parieron las
vaquillas becerros de a dos
los campos de
sembríos hermosos florecieron
y tras las flores
vimos los frutos de esperanza
y con ellos
gozosos cuajar nuestros anhelos
La suerte era mi
amiga y yo era el vencedor
y aunque en el camino
algunos se quedaron
ese era el precio
por mi osado proceder
El tiempo fue
pasando y al fin forme un hogar
la hembra que
escogiera de allí era natural
la vida sonreía y
me creí feliz
más luego se
escucharon cual lúgubre clarín
noticias
alarmantes de leyes sin visión.
Ya nadie
recordaba mi cruento sacrificio
solo interesaba
que se cumpliera la ley
la que al parecer
tenía destino prefijado
ya que favorecía
a la familia real,
mintiendo que
trataba a todos sin igual
Y recordé los
lazos que antes me unieron,
a ese lugar santo
las tierras de Pataz
que para mi tenia
recuerdos juveniles
amores ya olvidados y hacia allí marche.