DISERTACIÓN
EN INAUGURACIÓN DE LA PÉRGOLA DE PRESENTACIONES DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE
TRUJILLO
(POEMA I)
UNICO AMOR
Hoy sé que tú
bebías la vida de mis labios
Y que por
veintiocho años bebiste sin cesar
Momentos de
alegrías, de amores y pesar
Mientras que yo
olvida entre tus brazos tibios
Mi vida de
amargura tan llena de dolor
Hoy sé que tú
sacabas la fuerza que te faltaba
Para seguir
viviendo tan solo de mi amor
Y que en esos
momentos cuando contigo estaba
Gozosa extraían
de la gloria el sabor
Hoy solo se que
continuabas viva
Con esa energía
que sacabas tú de mí
Y si por un momento de
tú lado me iba
Tan solo anhelabas que vuelva pronto a ti
Un día me di
cuenta la fuerza te faltaba
¡Tú vida se
extinguía y yo estaba allí!
¿Habrá pasado
algo quizá? me preguntaba
¿Tal vez hubo
algún cambio que yo no distinguí?
¿Tal vez algo
siniestro que yo no percibí?
Busqué
afanosamente y nada encontré
Más luego
rebuscando tan solo adiviné.,
………..……………………………………
La fe que tú
pusiste en nuestro amor sincero
Amor tan limpio y
puro que fuera el primero
Cayó un día de
esos del frágil pedestal
Rompiéndose el nexo
del cordón umbilical
Por donde
alimentabas tú vida de cristal
Monte guardia
silente al pie de tú dolor
Tratando de
palearlo con infinito amor
Más todo era inútil,
tú suerte estaba echada
Al pie de tú
ventana estaba la malvada
La muerte que no
obstante ser tan aborrecida
Nunca desesperaba
cuidando por tu vida
,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,
¡Jamás deje de
amarte!, más necios devaneos
Crearon en tú
mente la duda tan fatal
Naciendo en tú
vientre un germen tan mortal
Que trunco
nuestros deseos
De unidos dar el
paso, a una vida eternal.
(POEMA II)
UNA VIDA EN POEMA
Una mujer me dio
a luz un día
Y aspiré
anhelante con dolor
No obstante ese
dolor con gran porfía
Continué
aspirando y conocí el amor
Amé a la
promotora de mi vida
Amé al vientre
que formó mi ser
Y desde ese día
fue mi preferida
Anhelando de
noche volver y renacer
Lacté la vida de
su tibio pecho
Y fui creciendo
con su amor materno
Que me prodigaba
sus cuidados tiernos
En su amoroso y
perfumado lecho
Pronto fui niño y
aprendí mil cosas
Y por más lejos
que de mi estuviera
Percibí la sombra
fiel y compañera
De mi madre y sus
manos amorosas
Siendo niño viví muchas alegrías
Y compartí con otros como yo mis
juegos
Pero contemplando la vida como los
ciegos
Sin percibir mi entorno de inopias y
agonías
Cuando aprendí a
ser adolescente
Percibiendo
cambios que me iban sucediendo
En el capullo que
fui e inconscientemente
Un nuevo ser de
mi fue emergiendo
Encontrados
sentimientos me acosaban
Ilusionado por el
desnudo de una moza
Admiraba las
formas de la hermosa
Ruborizándome si
algunas me miraban
Pasado el tiempo
noté que en mí crecía
Con energía
inusitada un gran tirano
Llevándome por
momentos de la mano
A cada instante
más y más me exigía
Me di cuenta que
de mí solo dependía
El poder doblegar
ese salvaje
Que sin
miramientos iba al abordaje
Acrecentando sus
pretensiones día a día
Al fin pude
doblegar su tiranía
Dosificando la
energía que temía
Exigiéndole
respeto a mi bien amada
A quién mi vida
tenía consagrada
No obstante en ocasiones
se desbordaba
Y si en mi vida
se cruzaba una dama
Era ese el
comienzo de un gran drama
Sin importar el
lugar en donde estaba
Me di a viajes y
grandes aventuras
Logrando sofrenar
esa insolencia
Reduciendo así mi
dependencia
A costa de
grandes desventuras
Ahora que el
tiempo ha transcurrido
De esa gran
hoguera que antes fuera
Solo queda una
chispa lisonjera
Que en el fondo
de mi ser vive escondida
Y enumero mis
amores y me espanto
Al encontrar
tanto desamor y llanto
En amores del
pasado tan extraños
Plagados de
tantos desengaños
Pero mi grandioso
pasado no está muerto
Pues hoy poseo un
pequeño huerto
En donde florecen
recuerdos de ternuras
Prodigadas a mi
madre y otras bellas criatura
No hay comentarios:
Publicar un comentario